Adaptación y mitigación del cambio climático: ¿cuál es el papel del CCM?

[Articulos Individuales de la edicion de Intersecciones de Verano de 2017 se publicaran en este blog cada semana. La edicion completa puede ser encontrada en MCC’s website.]

El cambio climático ya ha producido impactos negativos significativos en las personas y en el medio ambiente, incluyendo el aumento del riesgo de catástrofes relacionadas con el clima. Las comunidades, gobiernos y organizaciones no gubernamentales emplean estrategias de adaptación y mitigación para responder a los riesgos del cambio climático, tratando de limitar los impactos negativos futuros y haciendo posible que las comunidades le hagan frente a los efectos adversos. ¿Cuál es la responsabilidad de las agencias de alivio, desarrollo y construcción de paz tales como el CCM que trabajan en las comunidades afectadas por el cambio climático para responder al mismo mediante la adaptación y mitigación?

Peligros, riesgo y vulnerabilidad al desastre son conceptos que se entrecruzan, pero son fundamentales para entender los enfoques más amplios de la adaptación y mitigación del cambio climático. Los peligros, en este caso, se refieren a eventos adversos naturales tales como sequías, temperaturas extremas, deslizamientos de tierra o huracanes. Vulnerabilidad es un término utilizado para describir las características o circunstancias de una comunidad que la hacen susceptible a los efectos perjudiciales de un peligro, incluyendo la exposición al peligro y la capacidad de adaptarse a sus efectos. La vulnerabilidad está influenciada por una variedad de factores, tales como el género, edad, desigualdades en la distribución de los recursos, acceso a la tecnología e información, patrones de empleo y estructuras de gobernanza. El riesgo de desastre se basa en la ocurrencia de peligros y la vulnerabilidad a esos peligros. El cambio climático no sólo aumenta la frecuencia y gravedad de muchos peligros naturales, además los impactos del cambio climático aumentan la vulnerabilidad al disminuir la capacidad de las comunidades para hacerle frente a estos eventos adversos debido a la mayor imprevisibilidad de los fenómenos climáticos, aumento del desplazamiento, degradación de la tierra y otros impactos.

La mitigación y adaptación al cambio climático son dos estrategias complementarias para reducir y gestionar el riesgo asociado con el cambio climático. La mitigación consiste en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el ser humano en un esfuerzo por limitar el cambio climático futuro. Las estrategias de mitigación incluyen cambiar de combustibles fósiles a fuentes de energía renovables, mejorar la eficiencia energética y de transporte y aumentar los “sumideros” de carbono mediante la reforestación. La adaptación es el proceso de ajuste al cambio climático real o esperado y sus efectos. Dentro de las comunidades, la adaptación significa evitar o disminuir el daño causado por los impactos del clima o aprovechar las oportunidades beneficiosas asociadas con el cambio climático. La adaptación incluye una variedad de actividades para reducir la vulnerabilidad, incluyendo la diversificación de los ingresos y medios de subsistencia, conservación de los suelos y agua, ordenación de los recursos naturales y provisión de redes de seguridad social. Además, la reducción del riesgo de desastres es una estrategia clave para reducir el riesgo mediante esfuerzos para analizar y manejar los factores que causan situaciones de desastre tales como reducir la exposición a los peligros, disminuir la vulnerabilidad de las personas y bienes y mejorar la preparación para los desastres.

El CCM está principalmente involucrado en actividades de adaptación al cambio climático apoyando a las comunidades afectadas actualmente por el mismo. Las actividades de adaptación tienen por objeto reducir el riesgo de desastres abordando diferentes aspectos de la vulnerabilidad dentro de las comunidades y fomentando la resiliencia para resistir, absorber, acomodar y recuperarse de los efectos de los peligros relacionados con el clima. El trabajo de adaptación del CCM incluye capacitación para las personas agricultoras en agricultura conservacionista, construcción de refugios resistentes a peligros y mejor acceso a agua potable.

El CCM también está involucrado en el trabajo de mitigación, incluyendo abogar por las políticas gubernamentales que abordan el cambio climático, alentar a los constituyentes a vivir de manera sencilla, expandir los esfuerzos para implementar iniciativas de sostenibilidad dentro de las operaciones del CCM en Canadá y Estados Unidos y asociarse con la Universidad Menonita del Este y Goshen College en la fundación del Centro de Soluciones Climáticas Sostenibles para avanzar el pensamiento y acción sobre la mitigación dentro de las comunidades de fe. A nivel internacional, parte de la programación del CCM incluye esfuerzos de mitigación tales como reforestación y educación sobre el cambio climático y sostenibilidad ambiental.

El cambio climático está debilitando los esfuerzos de las organizaciones no gubernamentales (ONG) en el sector del desarrollo a medida que trabajan para la reducción de la pobreza, seguridad alimentaria, acceso mejorado al agua potable y otros objetivos del desarrollo. Las ONG de desarrollo están reconociendo la importancia de las estrategias de adaptación en la programación a medida que experimentan el impacto del cambio climático en la vulnerabilidad y riesgo de desastres. Si bien la adaptación es clave para reducir el riesgo asociado con los impactos del cambio climático, no aborda la causa fundamental del mismo. Tanto la mitigación como la adaptación son esenciales para una estrategia integral de reducción del riesgo climático.

Considerando la importancia de limitar los impactos futuros del cambio climático para apoyar el desarrollo sostenible, ¿qué papel deben desempeñar las ONG en los esfuerzos de mitigación? Como ministerio de iglesias en Canadá y Estados Unidos, el CCM representa a congregaciones en países que contribuyen significativamente al cambio climático y es en sí mismo un contribuyente de emisiones de gases de efecto invernadero. ¿Hasta qué punto el CCM es responsable de la mitigación, tanto en lo que respecta a sus operaciones internas como a sus constituyentes ubicados en Canadá y EE.UU.?

Si bien la responsabilidad del CCM para la adaptación al cambio climático es inherente a sus prioridades de alivio en caso de desastre y desarrollo comunitario sostenible, el CCM continúa explorando su papel en la mitigación y oportunidades para un mayor compromiso en asuntos de cambio climático. A pesar de que el CCM emprende una serie de iniciativas para proteger sus operaciones, el CCM debe discernir cómo equilibrar el énfasis en los esfuerzos internos de mitigación con el deseo de implementar el programa de manera efectiva y asignar recursos eficientemente. El CCM se pregunta cómo puede asociarse mejor con otras organizaciones de ideas afines para involucrar y movilizar a las congregaciones para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Como sugieren las recientes conversaciones convocadas por el Centro de Soluciones Climáticas Sostenibles, el CCM tiene la oportunidad de unirse a otras organizaciones para abogar por políticas que aborden el cambio climático, movilizar a sus constituyentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y utilizar su trabajo internacional de adaptación como plataforma para propulsar la acción relacionada con el clima conectando a los constituyentes norteamericanos con las comunidades afectadas por el cambio climático.

El trabajo del CCM está cada vez más conectado con el impacto del cambio climático en los peligros y vulnerabilidad dentro de las comunidades de todo el mundo. Para ser fiel en su misión de alivio, desarrollo y construcción de paz en el nombre de Cristo, el CCM debe considerar cuidadosamente la mejor manera de responder a los riesgos del cambio climático, al tiempo que evalúa su papel en los esfuerzos de adaptación y mitigación.

Amy Martens es investigadora asociada en el departamento de Planificación, Aprendizaje y Respuesta a Desastres del CCM.

Aprende más

Fay, Marianne, et al. Decarbonizing Development: Three Steps to a Zero-Carbon Future. Climate Change and Development Series. Washington, D.C.: World Bank, 2015. Available for download at https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/21842.

Martens, Amy. MCC and Climate Change: Responding to Climate Change Risks. MCC, 2016. Available at https://mccintersections.files.wordpress.com/2017/06/mcc-and-climate-change-working-paper-june-20171.pdf.

Hallegatte, Stephane, et al. Shock Waves: Managing the Impacts of Climate Change on Poverty. Climate Change and Development Series. Washington, D.C.: World Bank, 2016. Available at https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/22787/9781464806735.pdf.

Hallegatte, Stephane, et al. Unbreakable: Building the Resilience of the Poor in the Face of Natural Disasters. Climate Change and Development Series. Washington, D.C.: World Bank, 2017. Available for download at https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/25335.

Lavell, A., Oppenheimer, M., Diop, C., Hess, J., Lempert, R., Li, J., Muir-Wood, R., and Myeong, S. “Climate Change: New Dimensions in Disaster Risk, Exposure, Vulnerability and Resilience.” In Managing the Risks of Extreme Events and Disasters to Advance Climate Change Adaptation. A Special Report of Working Groups I and II of the Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). 2012. Available at http://ipcc-wg2.gov/SREX/report/report-graphics/ch1-figures/.

UNISDR. Terminology. 2009. Available online at https://www.unisdr.org/we/inform/terminology.

 

Climate change adaptation and mitigation: What is MCC’s role?

Featured

[Individual articles from the Summer 2017 issue of Intersections will be posted on this blog each week. The full issue can be found on MCC’s website.]

Climate change has already wrought significant adverse impacts on people and the environment, including increasing the risk of climate-related disasters. Communities, governments and non-governmental organizations employ adaptation and mitigation strategies to respond to climate change risks, seeking to limit future negative impacts and to enable communities to cope with adverse effects. What is the responsibility of relief, development and peacebuilding agencies like MCC that work in climate change-affected communities to respond to climate change through adaptation and mitigation?

The intersecting concepts of disaster risk, hazards and vulnerability are key in understanding the broader approaches of climate change adaptation and mitigation. Hazards in this case refer to natural adverse events such as droughts, extreme temperatures, landslides or hurricanes. Vulnerability is a term used to describe the characteristics or circumstances of a community that make it susceptible to the damaging effects of a hazard, including exposure to the hazard and ability to cope or adapt to its effects. Vulnerability is influenced by a variety of factors, including gender, age, inequalities in the distribution of resources, access to technology and information, employment patterns and governance structures. Disaster risk is based on the occurrence of hazards and vulnerability to those hazards. Not only is climate change increasing the frequency and severity of many natural hazards, but climate change impacts are increasing vulnerability by diminishing the capacity of communities to cope with these adverse events because of greater unpredictability of climatic events, increased displacement, land degradation and other impacts.

Climate change mitigation and adaptation are two complementary strategies to reduce and manage the risk associated with climate change. Mitigation involves reducing human-caused greenhouse gas emissions in an effort to limit future climate change. Mitigation strategies include switching from fossil fuels to renewable energy sources, improving energy and transportation efficiency and increasing carbon “sinks” through reforestation. Adaptation is the process of adjusting to actual or expected climate change and its effects. Within communities, adaptation means avoiding or diminishing harm from climate impacts or exploiting beneficial opportunities associated with climate change. Adaptation includes a variety of activities to reduce vulnerability, including income and livelihood diversification, soil and water conservation, natural resource management and the provision of social safety nets. In addition, disaster risk reduction is a key strategy for reducing risk through efforts to analyze and manage the factors causing disaster situations, including reducing the exposure to hazards, lessening vulnerability of people and property and improving preparedness for disaster events.

MCC is primarily involved in climate change adaptation activities by supporting communities currently affected by climate change. Adaptation activities aim to reduce disaster risk by addressing different aspects of vulnerability within communities and building resilience to resist, absorb, accommodate and recover from the effects of climate-related hazards. MCC’s adaptation work includes training for farmers in conservation agriculture, construction of shelter resistant to hazards and providing improved access to safe water.

MCC is also involved in mitigation work, including advocating for government policies that address climate change, encouraging supporters to live simply, expanding efforts to implement sustainability initiatives within MCC operations in Canada and the U.S. and partnering with Eastern Mennonite University and Goshen College in the founding of the Center for Sustainable Climate Solutions to advance thinking and action within faith communities on mitigation. Internationally, some of MCC’s programming includes mitigation efforts such as reforestation and education on climate change and environmental sustainability.

Climate change is undermining the efforts of non-governmental organizations (NGOs) in the development sector as they work towards poverty reduction, food security, improved access to clean water and other development goals. Development NGOs are recognizing the importance of adaptation strategies in programming as they experience the impact of climate change on vulnerability and disaster risk. While adaptation is key in reducing risk associated with climate change impacts, it does not address the root cause of climate change. Both mitigation and adaptation are essential to a comprehensive climate risk reduction strategy.

Considering the importance of limiting future climate change impacts to support sustainable development, what role should NGOs play in mitigation efforts? As a ministry of churches in Canada and the United States, MCC represents congregations in countries that contribute significantly to climate change and is itself a contributor of greenhouse gas emissions. To what extent is MCC responsible for mitigation, both with regards to its internal operations and its constituents located in Canada and the U.S.?

While MCC’s responsibility for climate change adaptation is inherent within its priorities of disaster relief and sustainable community development, MCC continues to explore its role in mitigation and opportunities for greater engagement on climate change matters. Even as MCC undertakes a number of initiatives to green its operations, MCC must discern how to balance an emphasis on internal mitigation efforts with a desire to implement program effectively and allocate resources efficiently. MCC asks itself how it can best partner with other like-minded organizations to engage and mobilize congregations to reduce their greenhouse gas emissions. As recent conversations convened by the Center for Sustainable Climate Solutions suggest, MCC has the opportunity to join other organizations to advocate on policies that address climate change, to mobilize its supporters to reduce greenhouse gas emissions and to use its international adaptation work as a platform to propel climate action by connecting North American supporters with climate change-affected communities.

MCC’s work is increasingly connected to the impact of climate change on hazards and vulnerability within communities around the world. To be faithful in its mission of relief, development and peacebuilding in the name of Christ, MCC must carefully consider how best to respond to climate change risks, while also assessing its role in adaptation and mitigation efforts.

Amy Martens is research associate in MCC’s Planning, Learning and Disaster Response department.

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Fay, Marianne, et al. Decarbonizing Development: Three Steps to a Zero-Carbon Future. Climate Change and Development Series. Washington, D.C.: World Bank, 2015. Available for download at https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/21842.

Martens, Amy. MCC and Climate Change: Responding to Climate Change Risks. MCC, 2016. Available at https://mccintersections.files.wordpress.com/2017/06/mcc-and-climate-change-working-paper-june-20171.pdf.

Hallegatte, Stephane, et al. Shock Waves: Managing the Impacts of Climate Change on Poverty. Climate Change and Development Series. Washington, D.C.: World Bank, 2016. Available at https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/22787/9781464806735.pdf.

Hallegatte, Stephane, et al. Unbreakable: Building the Resilience of the Poor in the Face of Natural Disasters. Climate Change and Development Series. Washington, D.C.: World Bank, 2017. Available for download at https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/25335.

Lavell, A., Oppenheimer, M., Diop, C., Hess, J., Lempert, R., Li, J., Muir-Wood, R., and Myeong, S. “Climate Change: New Dimensions in Disaster Risk, Exposure, Vulnerability and Resilience.” In Managing the Risks of Extreme Events and Disasters to Advance Climate Change Adaptation. A Special Report of Working Groups I and II of the Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). 2012. Available at http://ipcc-wg2.gov/SREX/report/report-graphics/ch1-figures/.

UNISDR. Terminology. 2009. Available online at https://www.unisdr.org/we/inform/terminology.

 

Respondiendo al cambio climático (Verano 2017)

[Articulos Individuales de la edicion de Intersecciones de Verano de 2017 se publicaran en este blog cada semana. La edicion completa puede ser encontrada en MCC’s website.]

Durante las últimas tres décadas, los científicos han observado un calentamiento sin precedentes de la superficie de la tierra como resultado de las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el ser humano. Los impactos del cambio climático, incluyendo los cambios en los patrones del clima, peligros naturales más frecuentes o severos y sistemas de agua alterados están devastando las comunidades vulnerables en las que el CCM trabaja agravando la inseguridad alimentaria y el desplazamiento de la población y aumentando el riesgo de desastres. El cambio climático desafía los esfuerzos del CCM por construir comunidades saludables, responder a desastres, proporcionar agua potable, crear medios de vida sostenibles y promover la paz.

Los artículos de este número de Intersections abarcan el mundo, representando voces de Myanmar, Etiopía, América Latina y América del Norte. Las personas escritoras abordan la cuestión de cómo responder al cambio climático en sus contextos mientras exploran estrategias innovadoras que benefician al medio ambiente y permiten que las comunidades vulnerables se adapten. Sandra Reisinger y Van Lizar comentan cómo un grupo asociado del CCM en Myanmar está abordando este desafío capacitando a las mujeres para que se desempeñen como directoras de desastres. Frew Beriso examina cómo las prácticas de la agricultura climáticamente inteligente mejoraron la seguridad alimentaria y contribuyeron a aumentar la resiliencia a la sequía en Etiopía rural. Por último, Darrin Yoder analiza cómo los grupos asociados del CCM en América Latina y el Caribe están compartiendo sus desafíos relacionados con el cambio climático entre sí, mientras exhortan al CCM a apoyar sus esfuerzos no sólo en el fortalecimiento de los medios de vida agrícolas resilientes al clima sino también en hacer uso de la voz e influencia del CCM para incidir en las políticas que afectan los recursos naturales de las comunidades y su capacidad de adaptarse al cambio climático.

¿Cuál es la responsabilidad de las agencias de alivio, desarrollo y construcción de paz en el Norte global tales como el CCM para movilizar a sus constituyentes en responder a las amenazas planteadas por el cambio climático a través de la incidencia en las políticas públicas y esfuerzos para mitigar el cambio climático reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero? La incidencia de políticas públicas en torno al cambio climático rara vez es sencilla, como Tammy Alexander explica en su artículo sobre las complejidades de la incidencia relacionada con el Fondo Verde para el Clima. Mientras tanto, Jennifer Halteman Schrock argumenta que las personas cristianas en Canadá y Estados Unidos pueden desempeñar un papel clave en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que impulsan el cambio climático. Schrock explora los rasgos comunes de las congregaciones involucradas en el cuidado de la creación y ofrece sugerencias de lo que se necesita para movilizar a otras iglesias. Aunque son diversas y variadas, las voces en este número enfatizan que al cuidar el medio ambiente, estamos cuidando a la gente.

Meara Dietrick Kwee es coordinadora de aprendizaje y evaluación del CCM. Amy Martens es investigadora asociada en el departamento de Planificación, Aprendizaje y Respuesta a Desastres del CCM.

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Kolbert, Elizabeth. Field Notes from a Catastrophe: Man, Nature, and Climate Change. New York: Bloomsbury, 2015.

Parenti, Christian. Tropic of Chaos: Climate Change and the New Geography of Violence. New York: Nation Books, 2012.

Responding to climate change (Summer 2017)

Featured

[Individual articles from the Summer 2017 issue of Intersections will be posted on this blog each week. The full issue can be found on MCC’s website.]

Over the past three decades, scientists have observed unprecedented warming of the earth’s surface as a result of human-caused greenhouse gas emissions. The impacts of climate change, including changes in weather patterns, more frequent or severe natural hazards and altered water systems, are devastating vulnerable communities in which MCC works by exacerbating food insecurity and population displacement and increasing risk of disaster. Climate change is challenging MCC’s efforts to build healthy communities, respond to disasters, provide clean water, create sustainable livelihoods and promote peace.

The articles in this issue of Intersections span the globe, representing voices from Myanmar, Ethiopia, Latin America and North America. Contributors grapple with how to respond to climate change within their contexts while exploring innovative strategies that both benefit the environment and enable vulnerable communities to adapt. Sandra Reisinger and Van Lizar discuss how an MCC partner in Myanmar is addressing this challenge by empowering women to serve as disaster managers. Frew Beriso discusses how climate-smart agriculture practices improved food security and contributed to building resilience to drought in rural Ethiopia. Finally, Darrin Yoder examines how MCC partners in Latin America and the Caribbean are sharing their climate-change related challenges with one another while calling upon MCC to support their efforts not only in strengthening climate-resilient agricultural livelihoods, but also in using MCC’s voice and influence to advocate on policies that affect communities’ natural resources and ability to adapt to climate change.

What is the responsibility of relief, development and peacebuilding agencies in the global North like MCC to mobilize their supporters in responding to the threats posed by climate change through public policy advocacy and efforts to mitigate climate change by reducing greenhouse gas emissions? Public policy advocacy around climate change is rarely straightforward, as Tammy Alexander explains in her article about the complexities of advocacy related to the Green Climate Fund. Meanwhile, Jennifer Halteman Schrock argues that Christians in Canada and the United States can play a key role in reducing the greenhouse gas emissions that drive climate change. Schrock explores the common traits of congregations engaged in creation care and offers suggestions for what is needed to mobilize other churches. While diverse and varied, the voices in this issue emphasize that by caring for the environment, we are caring for people.

Meara Dietrick Kwee is MCC learning and evaluation coordinator. Amy Martens is research associate in MCC’s Planning, Learning and Disaster Response department.

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Kolbert, Elizabeth. Field Notes from a Catastrophe: Man, Nature, and Climate Change. New York: Bloomsbury, 2015.

Parenti, Christian. Tropic of Chaos: Climate Change and the New Geography of Violence. New York: Nation Books, 2012.

El agente Naranja/Dioxina y los legados de la Guerra de Vietnam

[Articulos Individuales de la edicion de Intersecciones de la Primavera del 2017 se publicaran en este blog cada semana. La edicion completa puede ser encontrada en MCC’s website.]

La Asociación Vietnam para las Víctimas del Agente Naranja/Dioxina (VAVA por sus siglas en inglés) se estableció el 10 de enero de 2004, uniendo a las personas que viven con los efectos de la exposición del Agente Naranja (AO por sus siglas en inglés) y a las que se han ofrecido para apoyarlas. VAVA moviliza recursos internos, mientras que el gobierno busca en VAVA recomendaciones sobre políticas de apoyo para las personas afectadas. Con el apoyo de los socios internacionales, VAVA ayuda a las familias afectadas por el AO mediante el apoyo agrícola y educativo, controles de salud de rutina, atención médica y rehabilitación. VAVA también se une a sus socios internacionales en la defensa de la justicia para las personas que viven con los efectos de AO en Vietnam.

La guerra de Vietnam terminó hace mucho tiempo, pero los legados de la guerra continúan en Vietnam. Durante el conflicto, el ejército estadounidense roció más de 80 millones de litros de productos químicos tóxicos —de los cuales aproximadamente 61 por ciento eran agente naranja, contaminados con 366 kilos de la altamente tóxica dioxina— en grandes partes del centro y sur de Vietnam. Destinado como un defoliante químico, AO ha causado serias devastaciones ambientales. Mientras tanto, más de 4,8 millones de personas sufrieron exposición al AO y más de tres millones de personas en Vietnam han muerto o están sufriendo de enfermedades graves o discapacidades causadas por la exposición al AO. Las hijas, hijos, nietas, nietos e incluso bisnietas y bisnietos de las personas directamente expuestas han sufrido los efectos de AO. Muchas familias tienen tres o más miembros que necesitan ayuda para vivir diariamente, exasperando las ya difíciles situaciones económicas de las familias.

Durante y después de la guerra, el apoyo internacional de diversas organizaciones, individuos y gobiernos han ayudado al pueblo vietnamita en la recuperación física y mental de las consecuencias de la guerra. La ayuda de personas amigas y organizaciones no gubernamentales internacionales (ONGI) no sólo es de importancia material, sino también una fuente de gran estímulo para las personas afectadas por el AO en Vietnam. Además, los socios internacionales han fortalecido sus esfuerzos de abogacía para solicitar al gobierno de los Estados Unidos que coopere con Vietnam para hacer frente a la devastación sanitaria y ambiental creada por el AO.

A través de nuestra asociación con el CCM, VAVA provee asistencia médica, rehabilitación física y capacitaciones de medios de subsistencia para las personas afectadas por el AO, especialmente en la provincia de Quang Ngai. En VAVA hemos apreciado la dedicación, compromiso y profesionalidad del personal experimentado del CCM. Se han forjado estrechas amistades con las personas trabajadoras del CCM y el personal de VAVA a través de años de colaboración en proyectos para ayudar a las personas afectadas por el AO. Además, las personas en Quang Ngai han apreciado particularmente la presencia y contribuciones del personal del CCM que ha vivido y trabajado junto a personas que viven con los efectos de AO en la comuna de Duc Pho, acompañándoles en la superación de algunos de sus sufrimientos en la vida.

Desde su creación, VAVA se ha convertido en una organización nacional con más de 360.000 miembros en casi todas las provincias del país. Ha movilizado más de 1,2 billones de dong vietnamitas (US $60 millones) para ayudar a las personas afectadas con vivienda, préstamos, atención médica, recuperación de desastres y becas. VAVA también ha hecho avances significativos en la concientización en Vietnam y en todo el mundo
sobre la tragedia del AO, obteniendo más apoyo para ayudar a las personas afectadas. VAVA también envía periódicamente delegaciones para reunirse con los grupos de paz de los veteranos en otras naciones mientras moviliza el apoyo internacional, y VAVA continúa presionando al gobierno de los EEUU para asumir la responsabilidad por los daños causados por AO.

Los logros de VAVA se suman a los esfuerzos colectivos del pueblo vietnamita para hacer frente a esta calamidad particular de la guerra, luchando en conjunto para mejorar gradualmente y estabilizar las vidas de las personas afectadas por el AO. La coordinación y cooperación con las ONG internacionales han aumentado la capacidad de VAVA, tanto en Vietnam como a nivel internacional, para responder a las necesidades actuales de las personas vietnamitas que viven con los efectos del AO. VAVA espera que continúe la asociación con el objetivo de aliviar las luchas diarias de las personas vietnamitas viviendo con los efectos del AO.

El teniente general (retirado) Nguyen Van Rinh es presidente de la Asociación Vietnam para las Víctimas del Agente Naranja/Dioxina (VAVA).

Aprende mas

VAVA website: vava.org. vn/?lang=en

The Aspen Institute: Agent Orange in Vietnam Program website: https://www.aspeninstitute.org/programs/agent-orange-in-vietnam-program/

Martini, Edwin A. Agent Orange: History, Science, and the Politics of Uncertainty. Amherst, MA: University of Massachusetts Press, 2012.

Agent Orange/Dioxin and the ongoing legacies of the Vietnam War

Featured

[Individual articles from the Spring 2017 issue of Intersections will be posted on this blog each week. The full issue can be found on MCC’s website.]

The Vietnam Association for Victims of Agent Orange/Dioxin (VAVA) was established on January 10, 2004, uniting people living with the effects of Agent Orange (AO) exposure and those who have volunteered to support them. VAVA mobilizes domestic resources, as the government looks to VAVA for recommendations regarding policies in support of affected persons. With support from international partners, VAVA assists families affected by AO through agricultural and educational support, routine health checks and ongoing medical care and rehabilitation. VAVA also joins its international partners in advocacy for justice for people living with the effects of AO in Vietnam.

The Vietnam War ended long ago, but the war’s legacies continue to linger in Vietnam. During the conflict, the U.S. military sprayed more than 80 million liters of toxic chemicals—of which approximately 61 percent was Agent Orange, contaminated with an estimated 366 kilograms of the highly-toxic substance dioxin—over large portions of central and southern Vietnam. Intended as a chemical defoliant, AO has caused serious
environmental devastation. Meanwhile, more than 4.8 million people suffered exposure to AO and more than three million people in Vietnam have died or are suffering from serious diseases or disabilities caused by AO exposure. The children, grandchildren and even great-grandchildren of people directly exposed have suffered AO’s effects. Many families have three or more members who require assistance for daily living, exacerbating families’ already difficult economic situations.

During and following the war, international support from various organizations, individuals and governments have aided the Vietnamese people in physical and mental recovery from the consequences of war. The help of friends and international non-governmental organizations (INGOs) is not only of material significance, but also a source of great encouragement for people affected by AO in Vietnam. Furthermore,
international partners have strengthened advocacy efforts to petition the U.S. government in cooperating with Vietnam to address the ongoing health and environmental devastation created by AO.

Through our partnership with MCC, VAVA provides medical care, physical rehabilitation and livelihoods training for people affected by AO, especially in Quang Ngai Province. We at VAVA have appreciated the dedication and professionalism of MCC’s experienced staff and its committed workers. Close friendships have been forged with MCC workers and VAVA staff through years of collaboration on projects to assist people affected by AO. Additionally, people in Quang Ngai have particularly appreciated the presence and contributions of MCC workers who have lived and worked alongside people living with the effects of AO in Duc Pho commune, accompanying them in overcoming some of their sufferings in life.

Since its inception, VAVA has grown into a nationwide organization with more than 360,000 members throughout almost every province of the country. It has mobilized more than 1.2 trillion Vietnamese dong (U.S.$60 million) to assist affected persons with housing, loans, healthcare, disaster recovery and scholarships. VAVA has also made significant strides in raising awareness in Vietnam and throughout the world about
the AO tragedy, garnering further support to aid affected people. VAVA also regularly sends delegations to meet with veterans’ peace groups in other nations as it mobilizes international support, and VAVA continues to press the U.S. government to assume responsibility for damages caused by AO.

VAVA’s accomplishments add to the collective efforts of the Vietnamese people to address this particular calamity of the war, together striving to gradually improve and stabilize the lives of people affected by AO. Coordination and cooperation with international NGOs have increased the capacity of VAVA, both in Vietnam and internationally, to respond to the ongoing needs of Vietnamese people living with the effects of AO. VAVA looks forward to continued partnership with the goal of easing the daily struggles of Vietnamese people living with the effects of AO.

Lieutenant General (retired) Nguyen Van Rinh is chairman of the Vietnam Association for Victims of Agent Orange/Dioxin (VAVA).

Learn more

VAVA website: vava.org.vn/?lang=en

The Aspen Institute: Agent Orange in Vietnam Program website: https://www.aspeninstitute.org/programs/agent-orange-in-vietnamprogram/

Martini, Edwin A. Agent Orange: History, Science, and the Politics of Uncertainty. Amherst, MA: University of Massachusetts Press, 2012.