Amar al “enemigo”

[Articulos Individuales de la edicion de Intersecciones de la Primavera del 2017 se publicaran en este blog cada semana. La edicion completa puede ser encontrada en MCC’s website.]

Durante casi 500 años, los Anabaptistas se han negado a participar en la guerra. Después de la Primera Guerra Mundial, diversos grupos fundaron el CCM como una institución inter Anabautista para ayudar a las víctimas de la Gran Guerra. Desde entonces, el CCM ha seguido prestando asistencia a las personas en todo el mundo, a menudo en situaciones posteriores a conflictos. El CCM trabajó inicialmente sólo en áreas controladas por el ejército estadounidense y el gobierno de Saigón de Vietnam del Sur. Sin embargo, el mandamiento de Jesús de “amar a los enemigos” llamó a algunas personas dentro del CCM a ayudar a todas las personas vietnamitas en necesidad —incluyendo a aquellas en las comunidades del “otro lado”. En este artículo, basándome en mis experiencias trabajando con el CCM en Vietnam a finales de los años sesenta, examino los riesgos que implica actuar bajo el mandato de Jesús de “amar a tus enemigos” en una zona de conflicto y los resultados que fluyen al responder a ese llamado.

En Tam Ky, provincia de Quang Nam, donde trabajé en Vietnam de 1966 a 1969, construí amistad y confianza con muchas personas vietnamitas. En conjunto, desarrollamos un programa de alfabetización acogido por madres/padres e hijas/hijos de ambos lados del conflicto. El programa de alfabetización se inició en los campamentos de desplazados en Tam Ky, pero pronto se extendió a las aldeas más allá del perímetro del gobierno de Estados Unidos/Saigón. Esta expansión me permitió trabajar y hacer amigos con un amplio espectro de personas tanto en Tam Ky como también comunidades consideradas “inseguras” y “hostiles” por los militares de los Estados Unidos. En una carta a mis padres en 1968, escribí: “Esta noche Tam Ky es hermosa y pacífica. Es muy bueno salir por la noche porque en la noche soy el dueño de toda la ciudad. Los GI (militares estadounidenses) y CIA (Agencia Central de Inteligencia) la usan durante el día, pero por la noche es su enemiga. Pero para mí, es mi amiga tanto de día como de noche”. Las mismas amistades vietnamitas que me permitieron vivir y trabajar con seguridad tanto en Tam Ky como en comunidades marginales resultaron ser una amenaza para los militares estadounidenses. La guerra está alimentada por el miedo y odio al enemigo, por lo que, para los combatientes, ver a sus compatriotas hacer amigos y vivir pacíficamente con ambos lados en una zona de combate es, como explicó un funcionario estadounidense, “duro en la moral de combatientes estadounidenses”.

La primera reacción de funcionarios estadounidenses en Tam Ky fue pedir a la Embajada de los Estados Unidos en Saigón que presionara a los líderes del Servicio Cristiano de Vietnam (VNCS, por sus siglas en inglés) para que me transfirieran fuera de la zona de guerra. [El CCM era la organización principal de VNCS, que también incluía el Servicio Mundial de Iglesias y Lutheran World Relief]. Ese esfuerzo fracasó, después de una reunión fortuita con un periodista estadounidense que llevó a un artículo en el New York Times señalando que el gobierno estadounidense —que estaba destruyendo Vietnam— estaba tratando de expulsar a voluntarios que estaban tratando de ayudar a las personas vietnamitas. (Otro trabajador del Servicio Voluntario Internacional también figuraba en la lista de personas que los militares estadounidenses querían transferir). El artículo también señaló que, en una democracia, el gobierno no puede decirles a las organizaciones no gubernamentales (ONG) cómo hacer uso de su personal, mientras que la separación de la iglesia y el estado, se supone, que protege a las organizaciones religiosas de la interferencia gubernamental.

Varios meses después de que el esfuerzo por sacarme de Tam Ky resultara contraproducente, una estudiante que enseñó en nuestro programa de alfabetización me pidió que conociera a su padre en la casa de su tía. Su padre me informó que trabajaba para la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y que había sido asignado a difundir desinformación sobre mí en el área de Tam Ky. Me explicó que la CIA tenía informantes de áreas rurales del Frente de Liberación Nacional (FLN) que venían mensualmente a Tam Ky e informaban a la CIA sobre los funcionarios locales en su área, para que los militares pudieran intentar matarlos. El plan de la CIA era decirles a los informantes que yo era un agente encubierto de la CIA. Esa información, explicó, era para que cuando el rumor corriera, el FLN “resolvería el problema de Doug Hostetter” la próxima vez que se infiltraran en Tam Ky. Cuando le pregunté a mis amigos vietnamitas cómo debía responder a esa advertencia, me aconsejaron que orara y confiara en mis amigos. Si salía de Tam Ky justo cuando el rumor se estaba extendiendo, dijeron, se creería, y el CCM nunca podría volver a enviar voluntarios a Tam Ky. Varios meses más tarde, mi profesora de alfabetización me pidió que volviera a reunirse con su padre. Él me informó que la campaña había sido un fracaso; que los informantes habían difundido el rumor, pero la gente no lo creía y que ahora, seguramente estaba a salvo.

Todas las ONG occidentales en Vietnam afirmaron que estaban allí para amar y ayudar al pueblo vietnamita. Pero la mayoría de ellos sólo ayudó a vietnamitas que vivían en las áreas controladas por el gobierno de Saigón, protegidos por tropas estadounidenses. Algunos Menonitas y Cuáqueros se esforzaron por ampliar nuestro trabajo para ayudar a las personas de ambos lados del conflicto. En 1975, 130 ONG internacionales estaban operando en Vietnam del Sur. Cuando los combatientes estadounidenses se retiraron, sólo el CCM y el American Friends Service Committee permanecieron como testigos de un Dios que es más grande que los Estados Unidos y que ama a todo el pueblo vietnamita, independientemente de dónde vivan o cuáles fuerzas armadas estén en control.

Doug Hostetter es el director de la Oficina de las Naciones Unidas del CCM. También trabajó con el CCM en Tam Ky, Vietnam, de 1966 a 1969.

Aprende mas

Hostetter, Doug. The People Make the Peace. Charlottesville, VA: Just World Books, 2015.

Martin, Earl. Reaching the Other Side. New York: Crown Publishers, 1978.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s